Diez conclusiones:

  1. La pandemia ha mejorado la imagen que tienen los españoles del fenómeno de la innovación, al tiempo que ha deteriorado su visión de España como país innovador.
  2. La I+D+I se sitúa como cuarta prioridad de gasto público para los españoles, detrás de las pensiones. Las dos primeras, a distancia del resto, son sanidad y educación.
  3. La inmensa mayoría de los españoles sigue pensando tras la pandemia que la inversión del país en I+D+I es insuficiente y que las leyes no favorecen la innovación.
  4. Los que han vivido la experiencia del teletrabajo creen que practicarlo mejora la conciliación familiar y que no disminuye la productividad.
  5. La mayoría de las empresas españolas cuentan ya con planes para continuar con el teletrabajo tras la pandemia.
  6. El acelerón que experimentó el teletrabajo el año pasado no se vio acompañado por avances en el derecho a la desconexión digital.
  7. Los españoles creen que el cambio tecnológico genera más empleo del que destruye, aunque también piensan que aumenta la desigualdad social.
  8. Los colectivos más vulnerables son más pesimistas que antes de la pandemia respecto a su capacidad de competir en un mercado de trabajo automatizado.
  9. La pandemia no cambia la opinión unánime de que el actual sistema educativo no está preparando lo suficiente a la sociedad para los retos del futuro.
  10. Hasta en ocho comunidades autónomas los habitantes perciben que su territorio está a la cola de España en innovación.

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